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martes, agosto 01, 2006

Capitulo III: ...sigue III Siglos de la Política Expansionista e Imperialesta Norteamericana

..../////por Harold Chittenden.

Franklin Delano Roosevelt en 1939 justo antes de la invasión alemana de Polonia afirmaba que la Doctrina Monroe ya no podía sostenerse en un mundo donde el Océano Atlántico ya no era una barrera infranqueable a las naciones que ambicionaban el dominio del mundo. Poco después de que Alemania invadía Polonia, el 3 de septiembre de 1939, Inglaterra declara la guerra a los alemanes; pero los Estados Unidos continúan alegando sus leyes de neutralidad en Europa, no obstante el presidente ya había conseguido modificarlas en el Congreso, para que Francia e Inglaterra pudieran comprar armamento de fabricación norteamericana. La ruptura de la neutralidad de los Estados Unidos se produjo en el mismo momento en que los alemanes entraban a Francia, el 10 de junio de 1940, comprometiéndose enormemente a extender toda ayuda material a cualquier país que resistiese el avance alemán, el resto es historia ya conocida. Hitler por Alemania, Mussolini por Italia, y el emperador Heroito por Japón, convirtieron unas guerras regionales en un conflicto mundial al declarar la guerra a los Estados Unidos. El empeño de Hitler por derrotar a los rusos le hizo perder su sexto ejército en el invierno de 1943, fue entonces cuando los Estados Unidos, Inglaterra y Rusia vieron la posibilidad de destruir al ejercito alemán y en configurar un orden nuevo a nivel mundial, si bien cada uno de estos países tenia su propia visión de cómo lograrlo.
Las visiones de la posguerra variaban según las naciones. Inglaterra pensaba que se debería de restablecer un cierto equilibrio de poder al estilo de la diplomacia europea tradicional, Francia exigía neutralizar definitivamente a Alemania el cual era la finalidad de la guerra para ellos, y Rusia quería extender su radio de acción por Europa Central como hizo la diplomacia zarista rusa tradicional. Pero los Estados Unidos no habían entrado a la guerra para liberar a Europa y dejarla que se gobernara a la forma tradicional europea. El objetivo de los Estados Unidos era crear un nuevo orden de cooperación y armonía. Para Stalin y Rusia, la diplomacia no era más que una herramienta más para definir equilibrio de fuerzas. Para los Estados Unidos establecer el nuevo orden mundial “pacifico y democrático” era el objetivo de su diplomacia. Hecho que a Stalin le movía a pensar que los Estados Unidos no podían moverse por principios abstractos, como libertad o democracia, y que en ello había algo oculto y no podía comprender que la diplomacia norteamericana se moviera por tales principios de autodeterminación de la Europa Central. Esto provocó que la URSS, enormemente debilitada en recursos humanos y materiales después de la guerra, desconfiara de Estados Unidos y asumiera una posición de potencia intacta haciendo creer que controlaría Europa con su modelo de sociedad y establecería una esfera soviética a su alrededor. Esta actitud junto a los continuos regateos con los negociadores estadounidenses, iba a cambiar por completo la actitud de los Estados Unidos, “de buena voluntad”. Esto era el comienzo del enfriamiento de las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética y así dio comienzo a la Guerra Fría y el comienzo de lo que serian las relaciones internacionales entre ambas potencias. El discurso de Stalin en 1946, donde declaro que el sistema de organización soviético era la mejor forma de estructurar la sociedad, dio a pensar desde entonces a los estadounidenses que seria este entonces el enemigo a vencer en todo el mundo. Los Estados Unidos llegaron a la conclusión de que sin cambio de la mentalidad soviética no habría resultados en las negociaciones entre oriente y occidente. Una vez asumida esta posición por los Estados Unidos los asesores del presidente de la política exterior comienzan con la resistencia práctica a la filosofía política del sistema soviético.
La política exterior norteamericana dirigió sus pasos a la oposición, a parar, a contener la expansión soviética en el mundo, Eso fue la política de contención que tuvo numerosos escenarios por todo el mundo. La política de contención tenia una brecha y es que los soviéticos al ver parada su actividad en Europa, comenzaron a buscar escenarios en lugares del mundo de gran dificultad estratégica y diplomática para los Estados Unidos. Corea del Norte ataco a Corea del Sur, dos países donde se mostraba la polarización de la política mundial. Este escenario, ni siquiera se había previsto por los estrategas norteamericanos y acudieron con sus tropas sin plan previo. En Estados Unidos no se comprendía porque la Unión Soviética había escogido tal escenario, fuera del perímetro de defensa norteamericano. Chocaron entonces, e3l menosprecio de la Unión Soviética por el interés geopolítico estadounidense de la zona y el no consentimiento por los estadounidenses, como símbolo de no tolerar una agresión comunista donde quiera que se produjera en el mundo. Corea fue la primera brecha de la política de contención norteamericana, en como prevenir que en el futuro no se rompiera este tipo de invasiones. Además, China se había convertido en un país comunista que amenazaba todo equilibrio en Asia, lo que provoco la defensa de Taiwán (Formosa) de la invasión comunista. Esta acción junto con la ayuda que los Estados Unidos enviaban a las tropas francesas en Vietnam para contener la expansión comunista, hizo pensar a los chinos que los norteamericanos estaban tratando de realizar un cerco alrededor de ellos, y esta fue la excusa de la intervención China en Corea. En Corea los temores de los Estados Unidos de que la Unión Soviética buscaba un pretexto para hacer una guerra total, no estaban fundados, es mas Stalin intentó evitarla, pues motivos motivos no le faltaban para comenzarla en esos años. Mientras Tanto, las críticas en los Estados Unidos por la guerra de Corea vinieron, al contrario que por la guerra de Vietnam, por no terminarla.
Las lecciones aprendidas en el caso de la política exterior norteamericana, la incapacidad de maniobra de sus políticos para cambiar el concepto de un territorio fuera de la esfera de defensa a pesar del envío de tropas para evitar el socavamiento de su posición en el nuevo orden bipolar del mundo. China supo combinar, al enfrentarse a una superpotencia, los factores militares y los diplomáticos, y aprendió que definitivamente no podría haber otro enfrentamiento bélico con los estadounidenses, hecho que no se produjo durante el resto de la Guerra Fría. Los Estados Unidos pensando que la Unión soviética estaba detrás de todo esto, redoblaron esfuerzos. La sobredimensión que los norteamericanos dieron a la URSS. Fue en contra de estos y en Europa se produjo el rearme y la cohesión de los aliados. La reacción de Stalin fue una amplia actividad para siempre tratar de resolver la Guerra Fría.
Como hemos visto no siempre la seguridad nacional de los Estados Unidos ha sido el eje de su política exterior. Desde la Revolución de Independencia contra Inglaterra, a la Guerra Fría contra la URSS, han tenido la voluntad de combatir por sus intereses, sus creencias y sus ambiciones. Los norteamericanos han ido a la guerra por distintos motivos, por su independencia como nación en 1775 contra Inglaterra, por el honor y el comercio en 1812, nuevamente contra Inglaterra, por territorio en 1846 contra México, por “humanidad” e imperio en 1898 contra España, por el derecho a la neutralidad en 1917 durante la primera guerra mundial y por la seguridad nacional en 1941 durante la segunda guerra mundial.
Desde el 1945 los Estados Unidos se han comprometido en un enfrentamiento mortal por contener el comunismo y defender el modo de vida “democrático”, sus principios y valores. La dinámica de los acontecimientos parece evidenciar la complejidad de la política de seguridad nacional en un entorno mundial más compacto. Estados Unidos asumiría desde el fin de la Guerra Fría una posición de absoluto predominio en el terreno militar que le serviría de principal sustento a su liderazgo político. El fortalecimiento de la posición de los estadounidenses como potencia mundial ocurrido a finales de la década de los años 80 constituyo uno de los resultados más trascendentales de lo que en aquel momento comenzaba a denominarse como el Nuevo Orden Mundial, como primera reacción ante los cambios que habían ocurrido, sin que en realidad se hubiera configurado ese “Nuevo Orden Mundial”, ni mucho menos existiera una estrategia estadounidense para lidiar con el. El problema del reordenamiento del sistema de relaciones internacionales se complica porque no solo se podría comprender integrando las nuevas tendencias y perspectivas del resto de los actores principales, incluyendo las potencias en fase declinante y de descomposición, o el de aquellas que se encuentran en ascenso, sino los conflictos nacionales y regionales emergentes. Por ello las definiciones estratégicas estadounidenses y sus conceptos de seguridad nacional deben elaborarse a partir, entre otros factores, de las predicciones que estos eventos se tengan en Estados Unidos, con cierta independencia de la objetividad o calidad de las evaluaciones.
El éxito militar y político en la primera Guerra del Golfo contra Irak, parecía marcar claramente las pautas del ejercicio del liderazgo estadounidense en la Posguerra Fría, pero otras experiencias demostraban cuan complejo y difícil de gobernar podían tornarse escenarios supuestamente sencillos, como la intervención “humanitaria” en Somalia en el 1992, donde los Estados Unidos no estaba conforme con ser el policía del mundo, sino que también quiso convertirse en el “trabajador social del mundo”.
El siglo XX, fue un siglo que comenzó con la intervención de los Estados Unidos en distintos países de Latinoamérica, sigue con la Primera Guerra Mundial en 1914 y culmina en el 1991 con el Fin de la Guerra Fría. Es importante señalar que este conflicto fue una verdadera guerra desarrollada en diversos frentes de batalla como lo fuero Cuba, Corea, Berlín, Vietnam, Checoslovaquia, Afganistán, etc. En estas diversas “combates y batallas” se enfrentaron los Estados Unidos y la Unión Soviética. El fundamentalismo islámico es el enemigo declarado de los Estados de finales del siglo XX, y pareciera corresponder con la visión del reto que representaba la URSS durante la Guerra Fría, en tanto se apoya en una filosofía distinta y pretende extenderse como lo era el comunismo.
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